miércoles 29 de julio de 2009

Premios Camerino 22

A las puertas de la nueva temporada de Ópera de Oviedo, presentamos el cartel que convoca los premios que concede nuestra Asociación Cultural al personaje o colectivo mas destacado a lo largo de ella.

viernes 30 de enero de 2009

Premios Camerino 22



El pasado 29 de enero en el Auditorio Principe Felipe de Oviedo se hizo entrega del premio Camerino 22 en la persona de la soprano asturiana Beatriz Díaz, una de las voces mas interesante y con mas proyección de la escena española. La presentación corrió a cargo del Presidente de la Asociación, Alberto López Coya, y la exposición de motivos a cargo del Secretario de la Asociación, Galo Sanchez, que dice así:


Dice una copla popular allerana:

De Bo salen los papúos,
de Nembra, los fardeleros,
de Muries y Santibanes,
xugaores y ferieros.


Estamos finalizando la controvertida LXI Temporada de Ópera y vamos a tener la satisfacción de entregar el Premio de este año a la soprano Beatriz Díaz, a quien agradecemos su presencia en este sencillo acto.

Beatriz sí se puede decir que es profeta en su tierra. Nacida en el concejo de Aller, de pequeña acompañaba a su padre por toda Asturias cuando Ricardo el de Bóo se presentaba a concursos y certámenes de canción asturiana. La única forma de que la niña parara quieta era escuchando tonada, recuerda su padre. Menuda e inquieta Beatriz fue empapándose en el aprendizaje de la canción tradicional y con tan sólo 6 años cantó frente al público, en las fiestas de San Juan de su pueblo natal, , canción que había aprendido de tanto oírla ensayar a su padre. La pequeña era todo un reclamo y se lo pasaba en grande cantando por romerías y concursos de folclore.

Los comienzos con la tonada le valieron, según afirma ella misma, para superar el pánico escénico y para desarrollar su capacidad auditiva, cualidades que ciertamente le son innatas y que no pasaron desapercibidas para sus padres, que decidieron que estudiara solfeo y piano en el Conservatorio de Música de Aller, compatibilizando pronto el instrumento con el canto. Los caprichos del destino hicieron que no fuera seleccionada para entrar a cursar el Grado Medio de Canto en el Conservatorio (¡quién lo iba a decir!), gracias a lo cual comenzó a recibir clases particulares con Elena Pérez Herrero, a quien considera su maestra.


Hasta entonces la canción para ella había sido un hobby y ahora empieza la lírica a calar en sus huesos. Pronto se da cuenta de que no puede seguir con la tonada y la decisión de dedicarse a la lírica profesionalmente llegó con el tiempo, aunque afirma seguir teniendo apego a la canción asturiana.

A lo largo de su carrera ha participado en clases magistrales con grandes nombres del canto como Elena Obraztsova, Montserrat Caballé y Mady Mesplé, además de conseguir una beca para estudiar en Vignola con la mítica soprano Mirella Freni.

Es premiada en el Concurso Internacional Ciudad de Logroño como Mejor intérprete de zarzuela, Voz de más porvenir en el X Concurso Internacional de Canto Julián Gayarre y Mejor cantante de zarzuela en el XI Concurso Internacional de Canto Acisclo Fernández Carriedo (Teatro de la Zarzuela de Madrid).

Por último, en 2007 salta al primer plano de la lírica al ser la ganadora de la 44 edición del Concurso Internacional de Canto Francisco Viñas, el más prestigioso de España, que se celebra en el Liceo de Barcelona, y uno de los más importantes a nivel internacional. Y lo hizo a lo grande, llevándose el principal galardón y otros cinco premios en otras tantas modalidades especiales, lo que le abrió unas perspectivas hasta entonces inimaginables en su trayectoria artística. Por cierto, que Beatriz pensaba que en la primera fase ya quedaría eliminada y no llevaba suficiente indumentaria para tantos días. Eso sí, una vez conseguido el galardón cumplió con la promesa que había hecho y cogió la bicicleta desde Cangas de Onís para ir a Covadonga, santuario al que acude todos los años para poner una vela a la Santina.

En el mes de noviembre del pasado año debutó en el Carlo Fenice de Génova, uno de los teatros representativos de la escena italiana, como Musetta en el primer reparto de la Bohème representada, y recientemente ha sido llamada por Riccardo Muti, uno de los pocos mitos vivientes de la dirección orquestal, para cantar la Missa Defunctorum de Giovanni Paisiello en junio, nada menos que en Salzburgo, repitiendo después en Florencia y Rávena.

En el ámbito doméstico, Beatriz hizo su debut en la Temporada de Ópera de Oviedo interpretando el papel de Caterina en L’Amico Fritz (2002), al que siguieron Bianca y Gabrielle (La Rondine, 2003), Rose (Lakmé, 2003) y Un Pastorcillo en Tannhäuser (2005) – transmutada a virgen, quizá por eso no viene en el programa oficial impreso -, obras en las que tuvimos la satisfacción de compartir elenco. Finalmente, en el Ballo que ahora se está representando, asume ya el comprometido papel de Óscar, según el libreto, paje del Conde…. Por cierto, casualidades de la vida, Ricardo y Amelia son los nombres de los padres de Beatriz.

Desenvuelta en escena, siempre cercana, con esa modestia y ese comportamiento natural que tanto la caracteriza, Beatriz va camino de convertirse en la más importante cantante asturiana de todos los tiempos. No obstante, sigue con los pies en el suelo y con mucha precaución, consciente de lo efímero que puede resultar el mundo de la lírica. Asume la necesidad de ir paso a paso, aprovechando las oportunidades que se presentan, abriendo puertas y sin meterse en urnas de cristal. No quiere correr demasiado, de momento está cómoda con una Michaela o una Musetta, papeles cortos pero ciertamente importantes. Más adelante llegará sin duda la consolidación en, entre otras, Mimi, Margarita, Susanna, Elvira (Puritanos), repertorio más lírico y que se adecúa perfectamente a su registro vocal.

Como buena profesional, el día que tiene actuación no habla con nadie y la concentración es total. Habrá que estar atentos para ver cómo responde en otro concierto mucho más singular que va a celebrar el 15 de agosto próximo, fecha en la que se unirá como pareja con un candasín al que está metiendo en el mundo de la lírica, me dicen, sin problema alguno. Nuestra más cordial enhorabuena.

Acabo con otra trova de Bóo referente a los escondidos "tesoros de los moros":

En Tixeres Cimeres,
baxo una piedra caliar,
hay tres arrobes de oro,
txabraes y en sin txabrar.

Habrá que buscar la rima precisa para incluir en el refranero popular, siempre tan sabio, que bajo esa piedra del paraje de la Enrecierta también hay un diamante, bien “ txabrau”, cuyo brillo canoro traspasa los límites de ese cordal e ilumina, cada vez con más intensidad, el paisaje lírico nacional e internacional.




sábado 29 de marzo de 2008

PREMIO CAMERINO 22 en imágenes

La Junta Directiva de Camerino 22 con el premiado

El premiado dirigiendose a los asistentes

Miembros de la Asociación Camerino 22

El presidente de Camerino 22 Alberto López Coya presentando el acto

Carlos Gonzalez Abeledo firmando en el libro de honor de los premios

Carlos González Abeledo recibiendo la felicitación de los asistentes al acto

PREMIO CAMERINO 22

Los principales periodicos regionales se hacen eco de la concesión del Premio Camerino 22 a Carlos Gonzalez Abeledo .

Hoy en La Nueva España:
Camerino 22 premia la trayectoria como crítico de ópera de Carlos G. Abeledo
«Quiero compartir el galardón con LA NUEVA ESPAÑA por su atención a la lírica, única en toda España», aseguró

Por la izquierda, Alberto López Coya, presidente de Camerino 22, José Carlos González Abeledo y Lalo Sánchez.



«Sigo sin imaginarme qué méritos he hecho para compartir un premio que ha recibido gente tan importante. No soy cantante, ni director de orquesta, ni mucho menos profesional de la escena». Si algo es José Carlos González Abeledo es un crítico de ópera que ayer, en el restaurante del Auditorio, vio reconocida su amplia trayectoria en la ceremonia de entrega del premio anual de la asociación cultural Camerino 22. La junta directiva de la asociación decidió otorgarle su decimoquinto premio, el segundo lejos del teatro Campoamor, por «su valiosa acción divulgativa y formativa llevada a cabo en los últimos años», según la glosa que hizo de Abeledo el secretario de «Camerino 22», Lalo Sánchez, y por su trabajo como presidente de la Asociación Lírica Asturiana «Alfredo Kraus».


José Carlos González Abeledo lleva varios años ejerciendo como crítico de ópera para LA NUEVA ESPAÑA en su faceta de colaborador especializado. Por eso, y durante su discurso, Abeledo aprovechó la ocasión para compartir con LA NUEVA ESPAÑA el reconocimiento. «Ni mis artículos ni mi labor en la asociación son merecedores de este premio. Pero lo acepto muy orgulloso y agradecido, pero compartiéndolo con más gente», afirmaba Abeledo, para abundar: «Lo hago con LA NUEVA ESPAÑA por su gran atención a la ópera. Es digno de elogio lo que está haciendo el periódico. No hay ninguno en toda España que haga algo parecido». Además, quiso hacer extensivo su agradecimiento a «mis compañeros en la junta directiva de la asociación» y a todos aquellos artistas que pasaron por Oviedo «y que no pudieron contar con este premio porque aún no existía». En este punto Abeledo inició un larga enumeración de primeras figuras como Victoria de los Ángeles, Luciano Pavarotti, José Carreras «y como no, Alfredo Kraus».

La entrega del premio dio paso a una cena a la que asistieron sesenta invitados, entre ellos Gerardo Herrero, fiscal superior de Asturias; Vidal Peña, catedrático de Filosofía la Universidad de Oviedo; el doctor González Castañón; el empresario Luis Mochales o Teodoro López-Cuesta, ex rector de la Universidad de Oviedo.

jueves 27 de marzo de 2008

Los Premios Camerino 22 en la prensa

Nota de Prensa dando cuenta de la concesión del Premio Camerino 22 a Carlos Abeledo, que se entregará el viernes 28 de marzo en el Auditorio Principe Felipe de Oviedo.

martes 25 de marzo de 2008

PREMIO CAMERINO 22

Cuando se estaba llegando a la recta final de la LX Temporada de Ópera de Oviedo, la Asociación Camerino 22 decidió otorgar el Premio anual que lleva su nombre a don José Carlos González Abeledo, Presidente de la Asociación Lírica Asturiana Alfredo Kraus, según acuerdo de la Junta Directiva celebrada el 28 de enero de 2008.

La valiosa acción divulgativa y formativa llevada a cabo en los últimos años sobre los títulos representados en las Temporadas de Ópera, a través de sus magníficas colaboraciones desinteresadas en la prensa regional, y la contribución decisiva a aumentar el conocimiento del mundo lírico y a fortalecer el ya consolidado prestigio musical de la Capital del Principado, a través de los actos y conciertos organizados por la Asociación que preside, han sido los argumentos tenidos en cuenta por la Junta Directiva de Camerino 22 para otorgar el Premio.

La entrega se efectuará el próximo viernes 28 de marzo en el Restaurante del Auditorio Príncipe Felipe, estando previsto el comienzo del acto para las ocho treinta de la tarde. Esta entrega del Premio se aplazó intencionadamente para no interferir en las elecciones a la Junta Directiva de la Asociación Asturiana de Amigos de la Ópera, celebradas el pasado día 3 de marzo, en las que el señor Abeledo participó encabezando una candidatura que, a la postre y a pesar del buen resultado obtenido, no resultó elegida.

Es éste el segundo Premio que la Asociación Camerino 22 otorga (el primero se le concedió el pasado año al barítono Juan Pons) y ello supone dar continuidad a una iniciativa surgida de un grupo que formaba parte del Coro de la Ópera de Oviedo y que se mantuvo de forma ininterrumpida durante 13 Temporadas dentro del Teatro Campoamor. El objetivo del Premio se fundamenta en “Homenajear a las personas, instituciones, entidades, asociaciones u organismos cuya aportación, en sus distintas facetas, haya contribuido de forma significativa al desarrollo, enaltecimiento y proyección de la Temporada de Ópera como manifestación máxima de los valores culturales del Principado de Asturias”.


ASOCIACIÓN CAMERINO 22 OVIEDO   CIF G74177551



martes 22 de enero de 2008

Tres amigos de la ópera y Camerino 22

(Carta del presidente de Camerino 22 en La Nueva España de hoy)

Tres amigos de la ópera y de Camerino 22

En los tiempos que corren y con la que está cayendo, es difícil encontrar Amigos, y sobre todo cuando esta palabra se escribe con mayúscula. Me refiero a los amigos de verdad, a los que haces a lo largo de la vida, que defienden causas comunes y que están en todo momento contigo; si, además, están en la junta directiva de una asociación que se denomina así, de Amigos, más difícil todavía, y si les digo que de la Ópera de Oviedo, ya ni les cuento. Pues como habrán leído ustedes en la prensa, tres miembros de la junta directiva de la AA OO han decidido no continuar ante la proximidad de las elecciones para elegir un nuevo equipo de gobierno. Estos tres miembros destacaron en su día, por defender públicamente la postura del coro de dicha asociación y enfrentarse al resto de componentes de la junta, que nunca quisieron admitir su ineficacia e incompetencia para resolver una situación provocada por ellos mismos y que llevó a la desaparición de un coro que durante más de quince años participó de una manera entusiasta y desinteresada en la Temporada de Ópera de Oviedo.
Fernando Ronzón (secretario), María Amor Soria (vocal delegada de coro) y Berta Arias (vocal) son personas honestas, que se vieron marginadas por sus «compañeros» por defender lo que creían justo y beneficioso para la asociación. Ellos apoyaron y respaldaron durante años, incluso con su patrimonio personal, la continuidad de la Temporada de Ópera. Como presidente de Camerino 22, quiero expresar, en nombre de la junta directiva de esta asociación y del mío propio, nuestro mayor reconocimiento y agradecimiento a la labor de los tres. Creo que muchos abonados de la AA OO comparten esta opinión y sabrán sancionar con sus votos al actual presidente y al resto de componentes de la junta directiva, que se vuelven a presentar vendiéndonos la idea de que con ellos todas las instituciones públicas los apoyarán y de que es absolutamente necesaria su permanencia para que esto sea así. En una sociedad madura como la nuestra resulta vergonzoso pensar que a una asociación cultural y privada sólo la apoyan las instituciones si la dirigen unas personas determinadas, pretendiendo así «secuestrar» el voto de sus asociados.
Desde Camerino 22 esperamos y deseamos que haya otras candidaturas que puedan renovar totalmente la actual junta directiva y que vengan otros que sepan comprender y respetar lo que queremos los aficionados a la ópera. Todos conocemos personas muy capaces y desinteresadas, que deben presentarse sin ningún complejo, y tienen que hacerlo por el bien de la Temporada de Ópera de Oviedo.

Alberto López Coya, presidente de la asociación cultural Camerino 22
Oviedo